Casi lo logré. Había conseguido despojarme de cualquier documento que delatara mi identidad. Absolutamente todo... cartas, telefonos, recuerdos de amistades pasajeras, lágrimas sucias de amores viejos que me robaron mas de una ilusión y uno que otro suspiro.
Lo abandoné todo y luego me lancé al viento, a ver si por fin encontraba algún puerto donde alguien esperara por mi.
¿Existe ese lugar? Es algo que aun me pregunto, en vano, quizás.
Una persona sin nombre en un lugar lleno de desconocidos sin interes; una tarde fría y contaminada con humo y uno que otro perreo inmundo salido de un local de ropa en la estación central.
Perfecto. Un final sublime.
Un pie delante del otro, luego otro y otro... podía saborear la sangre que fluiría por mis muñecs en unos minutos más y en unos minutos mas como la vida se me iba igual a cuando me dormía luego de horas de llorar. Era cuestión de tiempo.
Estaba feliz. El final de todo era algo que me excitaba en cierto modo. El tiempo embrutece y el dolor es altamente adictivo... como toda droga...
Estaba planeabo minuciosamente, cada detalle pero todo quedó en nada.
Volví a casa entumida y ya entrada la noche. Nadie se dió cuenta de mi ida al terminal del infinito y lo mas probable es que cuando me vaya, sea lo mismo.
Odio las despedidas.
No pude tomar el tren... pero seguiré llorando noche tras noche hasta que por fin encuentre el puerto donde ese alguien esperará por mi.
Brazos de Sol~
16 hours ago
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1 Comentário:
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